Durante nuestro viaje de cuatro meses por el Sudeste asiático y Asía pacífico, tuvimos la suerte de vivir un montón de aventuras. Para nosotros, eso es la magia del viajar, poder salir de tu zona de confort y adentrarte en terreno desconocido cual aventurero. Esa sensación de aventura fue la que tuvimos mientras cruzábamos de Tailandia a Myanmar por tierra.

Si estás en esa etapa en la que estás preparando un viaje largo, no te puedes perder nuestro post sobre la preparación de un viaje de cuatro meses. Volviendo al tema que nos ocupa, el tema de cruzar fronteras es quizás una de las cosas más amada y odiada a partes iguales por los viajeros. Por un lado, cuando cruzas una frontera que te lleva a un nuevo país es un momento emocionante. No sabes lo que te vas a encontrar del otro lado, tienes muchas ganas de cargarte la mochila al hombro y salir a descubrirlo todo.

Pero, por otro lado, también es una fuente importante de estrés. Primero por el tema del visado que, de hecho, os dejamos un artículo sobre cómo conseguir el visado para viajar a Myanmar (próximamente). Y, segundo, porque aunque hayas verificado y tengas todo en regla siempre tienes el miedo que te toque un funcionario desagradable o que se te haya pasado algo por alto.

En este caso, os vamos a mostrar nuestra experiencia de cómo le hicimos para ir de Tailandia a Myanmar por tierra. Uno de los cruces más surrealistas de toda nuestra vida y del cual tenemos un muy grato recuerdo.

1. Llegar a Mae Sot

Para cruzar de Tailandia a Myanmar por tierra tienes dos opciones aunque la mejor sin ninguna duda es cruzar desde la ciudad tailandesa de Mae Sot. La otra opción que existe, se encuentra más cerca de Chiang Mai pero, cuando cruzas a Myanmar no te vas a poder mover libremente por el país ya que se trata de una zona bastante inestable debido a diferentes conflictos acontecidos en algunos estados de Myanmar.

Es por esta razón que, aunque nosotros estuviéramos en Chiang Mai, decidimos optar por la apuesta segura y que menos problemas nos iba a ocasionar. Para ir de Chiang Mai a Mae Sot es super fácil y está bien conectado mediante la compañía GreenBus. Normalmente suelen salir todos los días. Sin embargo, no cuesta nada cerciorarse de que así sea. Para ello, nosotros utilizamos siempre la página 12Go Asia. En nuestra opinión es la mejor página para reservar cualquier trayecto en el Sudeste asiático. Aunque también la utilizamos para buscar posibles trayectos en bus o tren entre distintas ciudades del Sudeste asiático a las que queremos ir.

Horarios de salida: 9h30 y 14h00,
Horarios del llegada: 16h15 y 20h45 (si todo va bien, pero es posible que no. Así que, calcula mínimo entre 30 mi y 1h más).
Precio: 10€ aprox. (12$USD; 200$MXN).

En el caso que te encuentres en Bangkok, el trayecto es algo más largo ya que suele ser de entre 8h y 9h. Normalmente, los autobuses suelen salir desde la estación de autobuses de Mo Chit y llegar hasta la única estación de autobús que hay en Mae Sot. Nos repetimos más que el ajo pero, lo mejor, es que revises bien en 12GoAsia no vaya a ser que en el día que tú quieras ir no haya servicio. En el caso que puedas elegir entre bus normal o VIP, si vas por la noche te recomendamos que agarres el VIP ya que por la diferencia de precio te merece la pena y te estarás ahorrando una noche de hotel.

Horarios de salida: 9h00, 19h15, 20h00, 20h20 21h00 y 21h30.
Horarios de llegada: 17h00, 03h15, 04h20, 05h00, 05h30.
Precio: 10€ aprox. billete normal (12$USD; 200$MXN) y 17€ el billete en bus VIP (20$USD; 380$MXN).

Por último, también comentaros que se puede llegar perfectamente a Mae Sot también desde otros lugares como Sukhothai o Ayutthaya. Lo consultáis en 12GoAsia y listo.

2. De Mae Sot a la frontera con Myanmar

Una vez has llegado a la estación de autobuses de Mae Sot. Se te abalanzarán algunas personas que con buena intención pero siempre algo rudos te intentarán convencer para que agarres un taxi hasta la frontera.

Es aquí donde tendrás que tomar tus primeras decisiones dependiendo también a la hora que llegues. Si llegas pasadas las 18h00 de la tarde, lo mejor que puedes hacer es disfrutar de una noche en Mae Sot y a la mañana siguiente cruzar la frontera a primera hora. En cambio, si llegas por la mañana o no más tarde de las 18h00, es posible que sea una buena idea cruzar la frontera. Todo depende donde te plantees hacer noche o si vas a agarrar un bus nocturno con dirección a Yangón.

En nuestro caso, llegamos pasadas las 16h00 de la tarde con la idea metida en la cabeza de cruzar de Tailandia a Myanmar por tierra en ese mismo día. Mirándolo con perspectiva, no es que tuviéramos mucha prisa. Sin embargo, teníamos ganas de empezar a conocer cuanto antes posible uno de los países a los que más ganas le teníamos: Myanmar. Así que, sin pensarlo mucho, nos juntamos con una israelí y dos ucranianos y agarramos una especie de taxi tuk-tuk que en unos 10 o 15 minutos nos dejó en la frontera listos para ir de Tailandia a Myanmar por tierra.

3. Cruzando la frontera de Tailandia a Myanmar por tierra: nuestra experiencia sellando la salida.

Llegó el momento esperado, íbamos a cruzar de Tailandia a Myanmar por tierra. Lo que no sabíamos aún es la experiencia que estábamos a punto de vivir.

Al llegar a la parte tailandesa de la frontera para que nos sellaran el pasaporte de salida, nos colocamos lógicamente los últimos de la fila porque fuimos los últimos en llegar. Para que tengáis un poco de contexto, se trataba de un 17 de diciembre. Por tanto, mucha gente de Myanmar estaba retornando a su país para pasar la navidad junto a su familia, por lo que la fila estaba bastante larga.

En ese momento, apareció un funcionario tailandés y nos indicó a todos los “occidentales” que le siguiéramos. Nos miramos atónitos los cinco y decidimos hacerle caso al funcionario cuando nos gritó por segunda vez que le acompañáramos. Al principio no sabíamos a dónde nos llevaba pero después nos dimos cuenta que lo que estaba haciendo fue llevarnos los primeros de la fila.

Pocas veces me he sentido tan avergonzado. Estaba viviendo en primera persona el privilegio de ser occidental. ¡Cuanto daño hace la xenofobia y la aporofobia a este mundo! ¿Por qué siguen habiendo personas que creen que no todos somos iguales independientemente de nuestra religión, nacionalidad, raza, ideología o educación?

Evidentemente, intentamos volver a hacer toda la cola. Hubo mucha gente que manifestó su descontento al oficial. La situación se terminó de tensar por completo en el momento que una señora se puso a gritar y el oficial la amenazó con quitarle el pasaporte. Viendo el oficial que la situación se le estaba descontrolando, decidió cual tirano mandar hacia el final de la fila a las 30 primeras personas que estaban las primeras. Ante tal impotencia, nosotros no podíamos hacer otra cosa que pedir perdón a las personas afectadas. De hecho, intentamos en varias ocasiones volvernos hacia atrás de la fila.

En un momento dado, cuando todo se calmó relativamente y estábamos a punto de pasar para que nos sellarán el pasaporte, un buen hombre me dijo: “No te preocupes, no somos personas para ellos, solo trabajadores ilegales”. En ese momento, con los ojos vidriosos, me dirigí hacia la oficina para que me sellaran el pasaporte y por fin dar por terminado nuestro viaje por Tailandia.

Queremos que conste que, con este pequeño relato, no demonizamos a todos los tailandeses. De hecho, es un país al que tenemos muchas ganas de volver. Pero sí que no podemos obviar la actitud tan despectiva e incluso que hubiera rozado la violación de derechos humanos (si le hubiera quitado el pasaporte a esa chica) de los oficiales de migración de la frontera con Mae Sot.

4. Cruzando la frontera de Tailandia a Myanmar por tierra: primeras impresiones de Myanmar

Después del mal trago, llegaba el momento de entrar en Myanmar. Con el visado de Myanmar en mano, cruzamos el puente que cruza el río que separa Tailandia de Myanmar. Al llegar a la caseta de inmigración en Myanmar, nos pidieron los pasaportes para controlar que tuviéramos el visado correspondiente y nos hicieron anotar nuestros nombres en una libreta. Sí, sí, una libreta A4 como las que llevabas al colegio. Ahí, dibujados manualmente tenían unos recuadros para poner tu nombre, tu apellido, el país de nacionalidad y la fecha de entrada al país.

Una experiencia que nos sorprendió y que nos hizo recordar que estamos en uno de los países menos desarrollados de todo el Sudeste asiático. Como detalle curioso, fuimos los extranjeros número 8 y 9 que entramos en todo el día por esta frontera.

Después de apuntar nuestros nombres, nos hicieron pasar a una caseta en la cual tenían un ordenador con una webcam. Nos hicieron una foto y, posteriormente, nos sellaron el pasaporte conforme habíamos entrado legalmente al país.

Cuando ya habíamos salido los dos de la caseta y nos dirigíamos hacia Myawaddy (el pueblo en el que entras después de la frontera). De repente, se paró el mundo. Empezó a sonar por las bocinas el himno nacional de Myanmar y nadie se movió. Durante el tiempo que duró el himno es como si el mundo se hubiera congelado. Nosotros, en señal de respeto, también nos quedamos absolutamente quietos y en silencio.

Tras 2 o 3 minutos, la música se apagó y el ritmo frenético de esta ciudad fronteriza volvió a reinar con nosotros como testigos. Lo repetimos muchas veces pero estas pequeñas cosas es lo que llamamos la magia del viajar.

5. Objetivo cumplido: llegada a Myawaddy

Nuestra comida en Myawaddy, el fin de nuestra experiencia de Tailandia a Myanmar por tierra.
Nuestra primera comida en Myanmar. ©Nimman

Después de unas 10 horas desde que salimos de nuestro hostel en Chiang Mai, habíamos al fin cruzado de Tailandia a Myanmar por tierra. Toda una experiencia con su lado negativo y su lado positivo. Seguimos camino y en el próximo post sobre Myanmar os vamos a contar cómo ir de Myawaddy a Yangón o a Hpa An. Otra de las experiencias más surrealistas de toda nuestra vida.

Si os ha gustado este post, nada mejor que os suscribáis a nuestra newsletter para estar a la última de lo que sucede en este pequeño gran blog de viajes. Si tenéis alguna duda o sugerencia, nos podéis contactar directamente o dejar un comentario que os contestaremos encantados.

¡Hasta el próximo viaje!

[mailerlite_form form_id=1]

4 Comentarios

  1. Pingback:10 lugares que visitar en Yangón imprescindibles - Nimman

  2. Pingback:De Myawaddy a Yangón, nuestra experiencia - Nimman

  3. Pingback:Primeras impresiones de Yangón ¡Bienvenidos a Myanmar! - Nimman

  4. Pingback:Preparativos para viajar a Myanmar, consejos y mucho más - Nimman


Warning: sprintf(): Too few arguments in /home/u673504123/domains/nimmantravel.com/public_html/wp-content/themes/wpzoom-derive/comments.php on line 82

Deja tu comentario, nos dará mucho gusto leerte

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.